No sos más que un número
Hace casi un año que vengo a Buenos Aires muy seguido para trabajar en un proyecto del laburo. Soy de una ciudad mucho más pequeña y con mucho menos historia que Buenos Aires sin embargo y sinceramente, no la cambio por nada (al menos no por Buenos Aires).
Antes de venir a trabajar venía solo de vacaciones. Todas las ciudades del mundo son lindas y pintorezcas cuando uno está de paseando. Venía 8 o 10 veces por año para asistir a recitales y en algunos casos solo para juntarme con amigos. Muchos vienen solo de "turismo", por lo que no ven otras cosas. Antes me encantaba venir siempre que pudiera. Me encantaba venir a "pasear". La cosa cambió.
Si sos Argentino y lees esto, seguramente dirás (este uruguayo hijo de puta, que mierda tiene que hablar de Buenos Aires?). Yo digo que posiblemente conozca la ciudad más que muchos que viven allí. Gente que vive en capital y no tiene ni puta idea de lo que es la provincia.
Me he tomado "colectivos" sin destino alguno, solamente para conocer un lugar nuevo. Por costumbre, me gusta mucho caminar y perderme por los barrios. Buenos Aires es una ciudad espectacular que tiene de todo y para todos los gustos. Tanto tiene que está atiborrado de cagadores. Todos intentan sacarte una ventaja y eso es lo le saca muchos puntos a la ciudad desgraciadamente. Es algo que esta inmerso en la cultura y de lo que en alguna medida los uruguayos nos hemos contagiado, así como también nos infectamos de la televisión berreta. Ojo, también de las buenas cosas como la forma en que se visten las minas. No todo es malo. Somos el país chiquito que copia buenas y malas cosas de su país vecino.
Desde que uno se baja del avión, ya el miedo de subirse a un taxi y que a uno lo quieran cagar es inevitable. Es necesario conocer un poco la ciudad para que en vez de que te cobren 30 pesos, te cobren 13. Hay que intentar no hablar con acento de afuera porque muy probablemente van a intentar sacar ventaja. Lamentablemente estos hijos de puta hacen que el resto de los laburantes honestos sean mal vistos.
Por supuesto que esto ocurre en muchas ciudades, el problema con Buenos Aires es la forma de ver el mundo. Ya el "está lleno de cagadores" nos transforma en uno más. Somos los que estamos cagando todo. Todos están en la misma "onda".
Por lejos, el peor problema que tienen y el cual es muy marcado es la discriminación. Tuve la suerte de viajar por muchas ciudades del mundo, muchas de ellas de un tamaño similar a Buenos Aires y en NINGUNA vi tanta discriminación como veo acá todos los días.
Las minas TIENEN que verse bien. 6 de 10 tienen las tetas operadas (a lo que los machos copuladores dirán "que divino"). Estoy hablando desde niñas de 15 a veteranas de 60. El tema que ya se transformó en una enfermedad. La que no tiene plata para operarse las tetas ya es un número más.
En los boliches ocurre lo mismo. Si no tenés entrada para la VIP entonces sos un NO VIP. Un número más.
En la calle es increible la cantidad de gente pidiendo y sobre todo los niños tirados en todas las avenidas. Palabras como "villero" y "bolita" se escuchan todo el tiempo.
El tráfico!. Madre! Imposible salir a la calle y no enfermarse de los nervios. El tránsito no tiene reglas. No hay criterios para nada. Solo hay que llegar antes que el otro, y los peatones que se manejen. Las calles peatonales si bien existen, los vehículos tienen preferencia siempre. Ridículo!
La policía. Dicho por los mismos habitantes, son todos coimeros. Eso se puede ver en los cambios de la calle florida. Cuando uno quiere cambiar dinero, en la puerta a pocos metros se encuentran los conocidos "arbolitos". Recitan sin parar "cambio, dolar cambio. Euro, rupias, yenes. Tengo mejor cambio, cambio, cambio...". Practicamente te toman del brazo para que les cambies a ellos y te puedan encajar algún billete falso. Por supuesto, los policias estan justo en frente a la puerta y no hacen nada para proteger al dueño del local porque, obviamente, reciben una porción de las ganancias. Lamentable!
Una vez más vengo y una vez más me convenzo de que no viviría en Buenos Aires por propia voluntad, y que haría todo lo posible por mantenerme alejado e ir únicamente un fin de semana de vacaciones.






Perdón ... ya me descargué.







